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Enfermedades cardiacas

Lla prevención es la clave: cómo incorporar nutrientes básicos para reforzar el corazón.

 

Enfermedades cardiacas

 

Cada año, cerca de 125.000 personas en España mueren prematuramente debido a un infarto o a un ataque al corazón. Un hombre de cada cuatro sufrirá un ataque al corazón antes de su edad de jubilación y una cuarta parte de las muertes ocurrirá en personas menores de 65 años. Entre las mujeres, los infartos y los ataques al corazón van justo detrás del cáncer como causa de muerte entre los 35 y 54 años. A principios de 1900, prácticamente no se había oído hablar de las enfermedades cardíacas; sin embargo, en los últimos 60 años la incidencia se ha disparado hasta el punto de que sucede en gente cada vez más joven, y se ha convertido en la epidemia de nuestra era.

 

No hay nada natural en morir de una enfermedad cardíaca: nuestro estilo de vida, dieta y entorno han cambiado radicalmente en los últimos 60 años para terminar generando esta epidemia moderna. En la salud cardiovascular, la prevención es la clave.

 

En esta guía para pacientes descubrirás cómo puedes incorporar algunos nutrientes básicos en tu dieta para ayudar a reforzar la salud del corazón.

 

Omega-3 y la enfermedad cardíaca

 

Desconocido en el pasado, “omega-3” se ha convertido en el término de moda que para mucha gente es sinónimo de buena salud. Con beneficios científicamente probados en muchos aspectos de la salud (desde el ánimo, la memoria y los trastornos de la conducta, hasta la salud de las articulaciones y la piel), los beneficios de las grasas omega-3 crecen día a día.

 

Ahora mismo existe una gran cantidad de evidencia que respalda el uso terapeutico del aceite de pescado rico en omega-3 para reforzar la mayoría de los aspectos de la salud cardiovascular. En particular, la investigación ha mostrado que consumir aceite de pescado está asociado con una reducción significativa de las defunciones por causas cardíacas.

 

Las grasas omega-3 se encuentran en las nueces, semillas y aceite de pescado, y este último es el que muestra los mayores beneficios para la salud. Además de asegurarte de que comes suficiente pescado rico en omega-3 (como salmón, atún y caballa), complementarlo con una dosis diaria de aceite de pescado rico en omega-3 de alta calidad es esencial para conseguir una ingesta óptima de omega-3.

 

¿Cómo afecta el aceite de pescado al factor de riesgo cardiovascular?

  • Colesterol: El aceite de pescado puede ayudar a disminuir los niveles del colesterol LDL (malo) incrementando simultaneamente los niveles de colesterol HDL (bueno).
  • Presión sanguínea: Se ha visto que el aceite de pescado puede ayudar a reducir la presión sanguínea y aliviar algunos de los efectos secundarios comunes de los medicamentos.
  • El fibrinógeno es un importante factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular, ya que tiene un impacto significativo en la formación de coágulos de sangre. Algunos estudios han mostrado que el aceite de pescado ayuda a disminuir los niveles de fibrinógeno en sangre, reduciendo así el riesgo de trombosis.
  • Triglicéridos: Se sabe que los triglicéridos elevados son un enorme factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular. Algunos estudios muestran que el aceite de pescado es un tratamiento natural muy efectivo para reducir los triglicéridos.
  • Ataque al corazón: Ahora mismo se acepta que hay un vínculo establecido entre un menor riesgo de ataques al corazón fatales y no fatales y una toma diaria significativa de aceites de pescado por parte del paciente.

 

Magnesio para un corazón saludable

 

Las dietas modernas, que contienen altas cantidades de carne, lácteos y alimentos refinados y bajas cantidades de vegetales, nueces, semillas y alimentos sin refinar, normalmente son deficientes en magnesio. ¿Podría esto ayudar a explicar por qué estamos siendo testigos de una epidemia de enfermedades cardíacas?

  • Hay una conexión establecida entre los niveles bajos de magnesio y un alto riesgo de enfermedad cardíaca.
  • Las víctimas de ataques al corazón tienden a tener un 30% menos de magnesio y un nivel de calcio más alto de lo normal.
  • El riesgo cardiovascular es mayor en aquellas partes del mundo en las que o bien la toma diaria de magnesio o bien el nivel de magnesio en el agua son bajos.
  • Los investigadores han hallado que la deficiencia severa de magnesio puede ser un factor causal significativo en el espasmo de las arterias coronarias, potencialmente fatal.

Un modo simple de asegurarse de que se está tomando suficiente magnesio es suplementarlo con polvo de magnesio de gran potencia, que se absorbe facilmente y es bien tolerado por el sistema gastro-intestinal.

 

El ajo como refuerzo de la salud cardíaca

 

Durante miles de años la gente ha sido consciente de las propiedades beneficiosas del ajo. De hecho, hay registros que datan del 2500 AC y que detallan cómo se les daba dientes de ajo diariamente a los esclavos que construyeron las pirámides de Egipto para que mantuvieran su fuerza.

 

Se sabe que el ajo contiene unos 200 componentes biológicamente activos y tiene un papel importante a la hora de mantener la salud del sistema cardiovascular; sus efectos beneficiosos incluyen disminuir el colesterol, proteger el colesterol de la oxidación, protección contra los coágulos de sangre y reducción del riesgo de un ataque al corazón.

 

En un estudio, los investigadores analizaron los efectos cardiovasculares del ajo y el aceite de pescado combinados y hallaron que esta combinación da como resultado una reducción sustancial del colesterol, el colesterol LDL y los niveles de grasa en sangre.

 

Esteroles de plantas y colesterol

 

Los esteroles de plantas son grasas que se encuentran en las plantas y son denominadas habitualmente “fitosteroles”. Se encuentran ampliamente en el mundo vegetal y se consumen a través de la dieta principalmente como componentes menores de los aceites vegetales. Los fitosteroles son conocidos por su efectividad a la hora de reducir la lipoproteína colesterol de baja densidad (LDL-C), un factor de riesgo en el desarrollo de la enfermedad cardíaca coronaria. Aunque los esteroles de plantas son consumidos como parte de una dieta normal, la cantidad no es suficiente como para tener un efecto significativo a la hora de reducir el colesterol en sangre. Los alimentos procesados modernos y los métodos de almacenamiento también han llevado a una reducción de los esteroles de plantas dietéticos. Hay una gran cantidad de evidencia que sugiere que la suplementación con esterles de plantas puede reducir los niveles de colesterol de forma sustancial.

 

La arginina y el fallo cardíaco congestivo

 

El cuerpo necesita arginina, un aminoácido, para crear óxido nítrico, que incrementa el flujo sanguíneo. Este proceso se ve disminuido en aquellas personas con fallo cardíaco congestivo (CHF según sus siglas en inglés) y la investigación muestra que la suplementación con arginina puede afectar beneficiosamente a los pacientes con esta condición. También existe evidencia que sugiere que la suplementación con arginina puede ayudar a reforzar la función de los riñones en personas con CHF.

 

 

Fuente: http://www.nutri-online1.co.uk/